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Ajo Negro VS Ajo Blanco

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¿Qué es el ajo negro? ¿Qué lo hace diferente del ajo Blanco?

Ventajas de este super alimento para mejorar nuestra salud

Un poco de Historia

Ya en la época de los faraones los antiguos egipcios y el pueblo hebreo cultivaban y comían grandes cantidades de ajos, puerros y cebollas, y han continuado haciéndolo hasta nuestros días. El historiador Heródoto menciona un episodio en el que los obreros de la Gran Pirámide emprendieron una huelga porque se les había suprimido el suministro cotidiano de ajos, pues pensaban que los ajos eran esenciales para mantener sus fuerzas en aquel trabajo extenuante. Dicha creencia se extendió a lo largo de milenios hasta los albores de nuestra Era. El gran poeta romano Virgilio lo consideraba esencial para mantener la fuerza de los cosechadores, y los soldados romanos lo consumían convencidos de que les aportaba fuerza y coraje; incluso Galeno, referente médico hasta la Edad Media, afirmó que el ajo era el mayor antídoto, a la luz de sus experiencias. Hoy en día sería mejor afirmar que el ajo ayuda a limpiar las toxinas del torrente circulatorio. De lo que no cabe ninguna duda es del papel que ha jugado el ajo durante nuestra historia. Ya las dietas de los marinos griegos y cartagineses contaban con un gran aporte de ajos para su manutención durante sus viajes, al igual que hicieron los escandinavos en sus viajes durante la Edad Media.

Composición del ajo

En cuanto a su composición, el ajo, al secarse, conserva entre un 50 y un 60% de agua, entre un 10 y un 18% de glúcidos, un 6% de proteínas y aproximadamente un 0,5% de grasas. Es rico en sales minerales y también tiene trazas de vitaminas C, A, B2, B2, PP y E. Sus principios activos se obtienen por destilación del vapor después de hervir los ajos. De ahí  se obtiene principalmente aceite de ajo.

Su uso en la salud

El ajo se emplea desde antiguo como condimento y también como antiséptico natural, principalmente debido a uno de sus componentes, la allicina, activa contra diversas bacterias como estafilococo, estreptococo, salmonelas y otras bacterias intestinales. Sus propiedades diuréticas se atribuyen a los glúcidos y esencias que posee.

En terapias naturistas el ajo, tomado en grandes cantidades de al menos una cabeza al día, excita el apetito, fomenta la peristalsis gástrica e intestinal y destruye las fermentaciones intestinales, los gases y la aerofagia, por ello produce una evacuación intestinal intensa que puede incluso durar algunos días limpiando los conductos intestinales. De hecho la mayoría de granos, irritaciones o inflamaciones de la piel y de las mucosas bucales se curan limpiando bien la sangre, lo que se consigue con una intensa cura de ajos, tomando durante varios meses una cabeza de ajos diaria y respetando las normas dietéticas u vegetarianas de incompatibilidades alimentarias.

Tomado en las mismas cantidades indicadas anteriormente, el ajo, combinado opcionalmente con limón y cebolla, es capaz de disolver el ácido úrico depositado en los músculos y articulaciones, sirviendo su ingesta también para mejorar los procesos reumáticos. Del mismo modo el ajo actúa también en el sistema circulatorio, ayudando a regular la hipertensión arterial y la hipercolesterolemia.

En enfermedades bronquiales, laríngeas y pulmonares el ajo actúa también como regulador incluso con curas menores (con menor cantidad de ingesta de ajos diaria). En afecciones del sistema génito-urinario que afectan a vejiga urinaria, quistes ováricos, uréteres y cálculos renales la cura mayor de ajos es también muy efectiva.

Ensalada con ajo negro

El Ajo Negro

Es básicamente el ajo blanco transformado, caramelizado, a través de la reacción de Maillard durante un lento proceso. Su uso está muy extendido en Asia, principalmente en Corea, y en los últimos años (desde 2008) se ha extendido por Estados Unidos y Europa en la alta cocina.

En el proceso de elaboración se someten las cabezas de ajo común a calor durante semanas, en condiciones de humedad, dando como resultado un ajo con los dientes negros. Su sabor es ligeramente dulce, algo ácido, con un toque a vinagre balsámico.

Tras el proceso al que es sometido este ajo negro su textura y color cambian completamente, además su fuerte olor que se suele "repetir" desaparece, siendo el ajo negro más agradable de sabor y olor que el ajo común, y se potencian sus vitaminas, aminoácidos, oligoelementos y por ende sus propiedades antioxidantes. Como resultado obtenemos un ajo con las siguientes propiedades:

Antimicrobiano, ataca y previene el desarrollo de bacterias en el organismo.

Antioxidante, limita la acción de los radicales libres.

Elimina numerosos problemas digestivos.

Energizante, incrementa la resistencia física, mejora los estados de anemia, reduce los estados de debilidad. Como anécdota, es un ingrediente habitual de las bebidas energéticas.

Mejora el sistema inmune, por su alto contenido en vitamina C.

Mejora el sistema respiratorio, siendo efectivo contra gripe, bronquitis o asma.

Mejora la circulación sanguínea, ayudando en la reducción de los problemas de músculos y articulaciones.

Nutritivo, gracias a su contenido en calcio, yodo, potasio, fósforo, vitaminas B1, B2, B3, C y azufre.

Regulador natural del colesterol.

Además en países como Japón o Corea del sur existe la creencia de que esta variante de ajo tiene entre sus propiedades la de prevenir la senilidad y alargar la vida y, al igual que escribiera Aristófanes en el siglo V a.C., como afrodisiaco natural y estimulante sexual.

Aunque todo parecen beneficios el ajo negro presenta el inconveniente implícito de su proceso de producción, lento y poco extendido, lo que hace que no esté disponible en muchos comercios de alimentación y que su precio sea más elevado que el del ajo tradicional.

La Cura de Ajo según el Naturismo Tradicional

El ajo cocido pierde el 90% de su poder bacteriostático, por lo que la ingesta debe ser en crudo. El modo de toma tradicional más recomendable consiste en la machacar tres cabezas de ajo en un mortero (bien pelados los dientes), mezclarlo con el zumo de tres limones y dejar reposar la mezcla, bien tapada, durante la noche. Al día siguiente debe mezclarse de nuevo y tomar una cucharada cada hora, por lo que no resulta una fórmula demasiado apreciada. Por lo que hay otras formas de tomarlo, por ejemplo las mismas tres cabezas, bien peladas, picadas en trozos muy pequeños, tomados junto con zumo de limón o con caldos de verduras (preferentemente cebollas o puerros). Una tercera forma sería mezclar dichos ajos en ensalada de lechuga o ensalada cuatro estaciones. El número de dientes de ajo a tomar debe ser necesariamente creciente y progresivo, empezar con 5 ó 6 dientes y aumentar uno o dos dientes diarios hasta conseguir las tres cabezas diarias.

Ensalada con ajo negro y mandarina

La Cura de Ajo Actualmente

En la actualidad el uso del ajo no ha variado, tan sólo ha mejorado, ya que se ha añadido la nueva variedad del ajo negro, con lo que su ingesta es más llevadera. Se pueden sustituir los ajos blancos por ajos negros y en lugar de tres cabezas de ajo, una cabeza diaria, con la salvedad de que ya no es necesario mezclarlo con zumo de limón, y es más fácil de tomar junto con ensaladas.

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